Información general sobre Praga

Ya pasó el tiempo en que viajar a Praga era barato. Ahora es casi un lujo. Cierto, los precios en la capital de la República Checa siguen sin ser tan altos como en España pero no hay que olvidar que Praga es una de las ciudades más visitadas de europa. Y eso encarece.

Sumémosle que septiembre es el mes más caro para visitar europa, añáda usted las palabras "de novios" tras el vocablo "viaje" y entenderás mis comentarios sobre el precio de un viaje a Praga. No me quejo, no te equivoques. Praga bien vale un Potosí.

Praga es, ante todo, arte. Música, arquitectura, escultura, pintura, arte antiguo y art nouveau, arte allá donde se mire. El arte en Praga se respira, lo llena todo.

A hotel at Praga. Un hotel de Praga
Foto de un hotel de Praga en la Ciudad Vieja. República checa


Praga se vive andando. No valen coches ni metro, Praga se patea y se disfruta con cada paso que se da. En Praga hay que mirar atrás porque todo tiene dos caras y no se sabe cual de ellas será la más bella. 

Necesitarás tiempo. Cuatro días como mínimo son necesarios para ver Praga. Un día para el barrio del castillo, otro para Mala Strana (la ciudad pequeña) y el barrio judío, otro para la ciudad vieja y otro para la ciudad nueva. Para asimilar Praga seguramente hacen falta años. Yo estoy en ello.

Praga se puede vivir de sol a sol. Los horarios son practicamente contínuos. Dentro de un límite, eso sí. En el centro de Praga los comercios abren hasta tarde (en el concepto español de tarde) y los restaurantes permiten cenar casi hasta media noche. No hablemos ya de los bares y de ese Jazz que en las noches de Praga no deja de sonar.

Las calles de Praga invitan a pasear, a perderse, a preguntarse que maravilla se encontrará tras aquella esquina y a ir a descubrirla. Praga se encuentra en sus calles. Tan es así que las terrazas se aprovechan incluso cuando la temperatura baja. Con calefactores, con mantas si hace falta, pero en la calles, ya sea cenando o tomando una copa o una de esas ricas cervezas checas.

Storch house. Prague. Casa Storch. Praga
Detalle de la casa Storch en la Plaza de la Ciudad Vieja de Praga. Guía de Praga

El agua en Praga es de una calidad más que razonable para el consumo. Desconozco si proviene del Moldava, el río que vertebra la ciudad y que al mismo tiempo la parte o de algún acuífero subterraneo pero desde luego es digna de ser bebida. Ojo, no esperes que sea como la de Madrid; eso es muy difícil de superar.

Los precios en Praga, al menos en lo que se refiere a comida son más que razonables. Al menos para un español. Uno no puede permitirse cenar en una terraza de un hotel de cinco estrellas en pleno centro de Madrid. Sin embargo es posible en Praga. Sobre alojamientos no sabría muy bien qué decirte. Supongo que habrá de todo pero el Intercontinental de Praga, donde pasé esta parte de la luna de miel no es precisamente asequible.

Praga, además de verse puede divisarse. Desde las alturas de sus miradores la ciudad del Moldava cobra otra dimensión, más distante y menos proclive al detalle pero más luminosa, más espectacular, si cabe.

View of Prague at sunset. Vista de Praga al atardecer
Atardecer en Praga desde la torre del ayuntamiento de la Ciudad Vieja. Viaje a Praga

Pero no todo iba a ser bueno en Praga, claro está. Como toda ciudad, la capital checa tenía que tener algún lado más oscuro. En mi caso pondría tres problemas:
  1. La comida. No es que sea mala. No lo es. Y es abundante. Pero no hay demasiada variedad en la cocina checa. El plato típico, el gulash, que ni siquiera es checo, sino húngaro, el pato y el cerdo asado. Y punto. ¿De verdura? Col, gracias. Poca variedad, y menos para un hijo de Al-Andalus.
  2. Uno se siente de continuo en alerta en Praga. No porque le vayan a robar (es una de las ciudades más seguras de Europa) sino porque nunca está seguro de hasta que punto debe dejarse timar. Uno es un turista, sí, y va a dejarse el dinero en un país extraño y más pobre que el suyo, pero hasta que punto ¿debes dejar que te saquen un poco más de dinero? Estúpida pregunta e incómoda situación.
  3. El checo medio es serio como un ladrillo y tiene un carácter igual de frío. Están como enfadados. No sé si serán secuelas del comunismo o cuestión de raza pero no son precisamente divertidos.
¿Sobre el transporte público? Ni idea. Si tienes un hotel cerca del centro ni que tocarlo tienes.

Dos postreros consejos: Ni teatro negro (al menos no en el teatro Ta Fantastika) ni Karlovy Vary. Si no tienes muchos días disfruta de Praga y aparca las memeces.

Si necesitas más información sobre Praga podrás encontrarla en la guía de viajes de Praga.

¡Muchas gracias por tu visita! No te cortes al comentar y recuerda que suscribirse es gratis.
¡Feliz viaje! 
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